¡Los niños alérgicos también pueden tomar tartas caseras! Nuevo apartado en el blog :)

Me encanta la cocina y he decidido que, a partir de hoy, abro un nuevo apartado en el blog con recetas ( de postres por ahora) para niños con alergias. Habrá postres para celiacos, intolerantes/ alérgicos a lácteos, huevos, frutos secos y como siempre, bajas en azúcar o edulcorantes artificiales.

Se aceptan siempre sugerencias.

Para comenzar este nuevo apartado, os dejo la receta de la tarta que hice ayer. Merece la pena por el poco tiempo que lleva hacerla y lo rica que está.

Comenzamos la semana con un día propio de invierno de invierno en Madrid; frío y sequedad.

Seguimos teniendo calabazas de las que hemos cogido en el otoño y qué mejor que preparar un rico postre con ellas sin gluten, sin lácteos ni azúcares artificiales.

TARTA DE MANZANA y CALABAZA
Ingredientes:
 
500 grs de calabaza( podéis utilizar la variedad que queráis)
-150 grs de nueces picadas
-4 huevos
-1 cucharada colmada de canela
-Ralladura de limón o naranja
-Un chorrito de miel de pueblo ( no uséis marcas comerciales; eso ni es miel ni nada saludable). Comprad la miel en los pueblos o en ferias de alimentación. Las mieles comerciales tienen azúcar añadida y pierde todas sus características saludables)
– 3 manzanas medianas peladas.
1. La calabaza se hace a la plancha o se sofríe hasta que esté blanda. Se tritura en la batidora.
2. Picar las nueces y mezclarlas con la calabaza.
3. Añadir a la mezcla los 4 huevos, la canela y la ralladura de naranja o limón.
4. Echar la mezcla sobre papel vegetal untado con aceite de oliva virgen extra.
5. Colocar trozos grandes de manzana por encima y si se desea, añadir en este momento la miel por encima de las manzanas.
6. Hornear a 180 grados durante 1h15 aproximadamente ( dependiendo del horno) vigilando que no se quemen las manzanas (debiendo quedar doradas) y que haya cuajado la base. De todas maneras, al enfriarse, quedará más cuajada.
Desde el punto de vista nutricional, es una tarta con pocas calorías puesto que apenas lleva azúcar ( sólo el chorrito de miel) y al no llevar harinas, además de ser menos calórica, no tiene efecto inflamatorio.
Proporciona las proteínas del huevo y los carbohidratos de la calabaza así como la función protectora inmunológica de la canela y la miel.
La grasa de las nueces es cardiosaludable además de tener poder saciante.
Espero que os animéis a hacerla y que disfrutéis de esta nueva parte del blog.
¡Feliz día!
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Snacks para las meriendas del cole. Evitemos las meriendas en paquetitos de colores…

La industria del marketing nos obliga prácticamente a comprar todo aquello empaquetado con colorines, imágenes de los dibujos preferidos de los niños de la tele… y sobre todo nos inundan con mensajes de saludable, sano, nutritivo, cómodo de transportar, rápido de comer…

¿Es realmente cierto lo que propagan en esos mensajes? ¿O es la forma de hacer que compremos meriendas a los niños y no las hagamos en casa?

Aún recuerdo las meriendas que llevábamos mis compañeras y yo al colegio: bocadillos de jamón, queso, algunos días de nocilla, piezas de fruta… y también recuerdo que alguna amiga que estaba gordita llevaba zanahoria cruda o manzanas. Quizás le mirásemos raro pero hoy estoy de acuerdo en que su madre sabía muy bien lo que hacía.

Darse una vuelta por los patios de los colegios  es ver el supermercado en movimiento: galletas de sabores (sí, sí, no galletas tal cual o de chocolate, no, no, de sabores y colores), batidos y zumos de lo que parece fruta, bolsas de patatas fritas, chucherías, cereales en cajitas que prometen ser saludables pero que esconden más azúcar de la que creemos… y sí, afortunadamente sigue habiendo bocadillos, pero apenas se ven frutas y ya no digo frutos secos, que parece que son seres extraños en la alimentación de los niños o incluso de los adultos y que están considerados como los culpables de que engordemos, cuando no tienen nada que ver con la obesidad y sí mucho que ver con estar sano, con no pasar hambre y con grasas saludables como el omega3. Habrá tiempo para ir aclarando mitos de la alimentación muy arraigados hasta ahora y ya nos daremos cuenta de que no son más que eso, puros mitos sin demostrar científicamente.

Y volviendo a las meriendas, el contenido real de fruta en un zumo o batido es apenas del 10% aunque a veces pueda parecer que lleve más. Esos % están inflados porque provienen de concentrados de frutas. Además, hay que tener en consideración dos factores importantes con respecto a los zumos, batidos y bebidas de lácteos:

1. La fruta pierde sus vitaminas y componentes nutritivos minutos después de ser exprimidas. Prácticamente, pierde también el olor y poco a poco, el sabor. Por ello, el sabor de estos zumos y batidos se consigue con aromatizantes, edulcorantes y colorantes.

2. El contenido de glucosa aumenta exponencialmente al exprimirse, porque se pierde toda la fibra. Esto provoca un aumenta del nivel de glucosa en sangre y por tanto, de insulina, para hacer disminuir tal nivel de azúcar en sangre.
Aunque el páncreas funcione bien, si estamos sobrecargándole continuamente por la ingesta de zumos, batidos, refrescos, bollos, galletas… puede llegar a la situación de “resistencia a la insulina” y desarrollar una diabetes.
Afortunadamente, esto no ocurre tan rápidamente pero hay otros signos precoces y anteriores a dicha resistencia que nos harán darnos cuenta de que quizás no estemos alimentando a los niños lo bien que debiéramos. Algunos de ellos son:

Caries
– Inflamación y sangrado de encías
Aumento de peso-sobrepeso
-Fatiga, cansancio, somnolencia.
– Apetencia sobre todo por hidratos de carbono rápidos y menos apetencia por grasas y proteínas.

Y entonces ¿Qué damos de merendar a los niños?

Aquí van algunas ideas (De lo más recomendable a lo menos recomendable)

– Zanahoria cruda cortada en bastoncitos. Le podéis añadir aceite de oliva, especias… ( más información sobre lo saludable que son las especias en futuros posts)

-Pieza de fruta (manzana, plátano, pera, mandarina, kiwi, granada en un tupper, naranja en gajos, fresas,moras…) Lo importante es la variedad y el colorido porque así aseguramos que la diversidad de nutrientes también sea mayor y que no se aburran de comer siempre las mismas frutas.  En el mercado no sólo hay manzana, pera, mandarina y plátano, ¿verdad?

-Macedonia de frutas (Si las van a comer con piel, que sean ecológicas o al menos estén bien lavadas para quitar los pesticidas; de este tema hablaré en otro momento…)





– Frutos secos (nueces,almendras, avellanas,anacardos) Siempre estarán crudos y sin sal. Si están fritos, los beneficios son mucho menores.

Trozos de queso con aceite de oliva o con miel pura. El queso puede ser de cualquier tipo porque cada tipo, nos aporta nutrientes diferentes.

Bocadillo de jamón serrano,jamón cocido, embutidos tipo salchichón, chorizo… pero que sean lo más natural posible. El pan, a ser posible, lo más natural también o integral, con semillas…

Para beber, lo mejor, agua.