Alergia primaveral ( ojos rojos, lagrimeo…) ¿Qué se puede hacer?

Las lluvias que han caído en abril han hecho que,afortunadamente, las alergias no hayan llegado tan temprano como en otras ocasiones.

Sin embargo, a partir de principios de mayo, los casos de conjuntivitis alérgicas han ido en aumento.

Mi post llega más tarde de lo planificado, pero mejor tarde, que nunca 🙂

¿Qué es la conjuntivitis alérgica?

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva que provoca irritación, lagrimeo, picor de ojos y rojez entre otros signos. No es contagiosa como sí lo son las conjuntivitis víricas y bacterianas.

¿Qué podemos hacer?

Es muy importante mantener una correcta higiene ocular. De lo contrario, podría producirse una infección.
Para ello, se puede utilizar suero fisiológico o colirios de agua de hammamelis o de eufrasia de venta en herbolarios y farmacias. No obstante, el suero fisiológico sólo calmará los casos más leves y durante un breve periodo de tiempo, pues también puede secar la conjuntiva en exceso. En otros casos, sólo alivia un instante pero la inflamación y la rojez persisten, haciéndose necesario en estos casos, la cita con el pediatra para que prescriba colirios antihistamínicos, antiinflamatorios con o sin corticoides y si es necesario, colirios antibióticos.

Las infusiones de manzanilla y/o miel tuvieron mucha importancia hace unos años para el lavado de los párpados pero hay que tener precaución, dado que estas plantas, podrían provocar alergia en el niño.

Tanto la eufrasia como el hammamelis, son dos plantas con características astringentes que provocarán una menor afluencia de sangre a los tejidos oculares y actuarán en la inflamación y rojez de la conjuntiva así como en los picores.

Prevención

Las medidas de prevención de la conjuntivitis alérgica o al menos para disminuir sus síntomas, van encaminadas a evitar las zonas con niveles más altos de polen como los parques. Además, se recomienda pasar la aspiradora en casa o fregar en lugar de barrer para no dispersar el polen, no llevar las ventanillas del coche bajadas, no dormir con la ventana abierta y si es necesario, llevar gafas de sol al aire libre como protección.  En este caso, es importante la calidad de los cristales de las gafas de sol, porque no pretendemos crear otro problema asociado. Además, hay que tener en cuenta que si los niños van a estar en zona de balones, puede haber accidentes al llevar las gafas.

Los niveles de polen son mayores a primera hora de la mañana y a última de la tarde, por lo que sería recomendable no ventilar las estancias en esas horas.

Igualmente, al margen del polen, la contaminación y el ozono ( procedente de la combustión de los gases de los coches más el calor de los meses de primavera y verano), hace que cada día haya más casos de alergias y en concreto, de afectaciones pulmonares.

En la medida de lo posible, las actividades al aire libre durante los meses de calor, deberían realizarse en los momentos no centrales del día porque es cuando más ozono hay y si no, en lugares cerrados.

Es importante estar informados de los niveles de ozono que alcanza nuestro municipio o ciudad. De superarse dichos niveles en más de 25días al año, además de estar incurriéndose en la ilegalidad, las afectaciones pulmonares son mucho mayores y con ello, los problemas derivados.



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