Estreñimiento en niños ¿ Cuestión de alimentación o de rutina?

Las prisas del día a día hacen que no tengamos tiempo ni para ir al aseo a hacer nuestras necesidades diarias.
Si una falta de rutina es consecuente en el tiempo, puede que tengamos estreñimiento y en el caso de los niños, es más acusado. En ocasiones, el típico dolor de tripa que no da fiebre ni vómitos se debe a un estreñimiento.

De manera fisiológica, el cuerpo evita defecar en situaciones de estrés o prisas. Por otro lado, si el lugar no está limpio o es adecuado para lo que estamos habituados, probablemente el cuerpo evitará que defequemos y guardará las ganas para otro momento.
Si el intestino comienza a moverse y nosotros consideramos que no es el momento correcto, esos movimientos peristálticos se detienen y tendrán que esperar a otro momento. Cuando esta situación se repite en el tiempo, conseguimos que el intestino esté mayor tiempo parado y se produce tal estreñimiento.

En las últimas décadas, se ha hablado mucho del papel regulador de la fibra en el intestino. Sin embargo, no a todos afecta por igual ni en cualquiera de sus presentaciones dietéticas o farmacológicas y se necesitan más estudios. Existe controversia al afirmar que una dieta alta en fibra, aumenta su contenido en intestino y por tanto, mejora el estreñimiento. Además, según las asociaciones de gastroenterología pediíatrica, no hay consenso en cuanto a cantidad diaria de fibra.

Algunos de los estudios a los que podéis acceder indican un papel protector de suplementos de fibra derivados del kiwi, un papel dudoso de la fibra en cuanto al estreñimiento en sí pero con aumento ligero del número de deposiciones o al contrario, una mejora en el estreñimiento al reducir la ingesta de fibra o incluso suspenderla.

Pero antes de continúar, ¿que se considera estreñimiento?

El estreñimiento se define según los criterios ROMA III como la disminución de la frecuencia en la evacuación de las heces ( Menos de 3 a la semana) o la forma de las mismas. Además, puede ir acompañado de dolor abdominal, retención de las heces o por el contrario, incontinencia fecal (al menos 1 episodio a la semana tras haber controlado los esfínteres). Además, es sugerente de estreñimiento también el dolor cuando hacen caca y hacer deposiciones que obstruyan el wáter por su tamaño.

En la siguiente tabla, podéis observar las diferentes heces sugerentes de estreñimiento. La última, de consistencia líquida, no sólo se da en la diarrea sino también como consecuencia de una impactación fecal que acaba resolviendo en líquido.

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Además de las múltiples causas orgánicas que podrían estar causándolo     (obstrucción intestinal, afecciones del intestino, hemorroides así como fármacos o depresión entre otros) , la mayoría de las veces el estreñimiento es un trastorno funcional que puede estar más relacionado con el sedentarismo, la dieta así como la rutina diaria para hacer caca.

¿Qué se puede hacer?

Si seguimos las recomendaciones de las Guías Mundiales de la Gastroenterología en su edición de 2010, el enfoque es: dieta rica en fibra, suplementos de fibra, más ejercicio físico y laxantes.

Claro, pero ¿qué ocurre con los niños/as que ya toman esas precauciones y a pesar de comer mucha verdura y no comer plátano ni manzana o arroz y estar todo el día jugando en el patio, siguen teniendo estreñimiento? Como ya vimos antes, quizás es la propia fibra la que podría estar bloqueando.

Pasemos a un enfoque más actual y dinámico.

La defecación siempre se considera entre los niños y las familias como algo sucio, tabú del que no se habla con naturalidad. Cuando les pregunto ¿cómo era la caca?, la mayoría se ríe. Hoy día, después de varios años haciendo la misma pregunta, por fin van respondiendo y al menos en la enfermería del colegio, lo ven como algo natural.

Es muy importante establecer unos hábitos y entrenamiento en la defecación.

La rutina como parte de este entrenamiento es básica buscando el mejor momento del día e intentando que sea a la misma hora todos los días.

Con respecto a estar mucho tiempo intentándolo, es contraproducente. Lo ideal sería dejar al niño en el wáter con un cuento o su música preferida (dejemos descansar la tecnología este ratito al menos) y si a los 5- 10 minutos no  lo ha conseguido, lo dejamos para otro momento. Estar demasiado tiempo sentado, por un lado comprime los vasos rectales haciendo más fácil la aparición de hemorroides y además, puede frustrar si no llega a evacuar.

Por último, la postura es fundamental. El hecho de estar sentado, hace que se comprima el recto y aunque se consiga defecar, no se expulsa por completo. Por eso, a veces queda la sensación de no estar vacío del todo.

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Además, la postura sedente (estar sentado) hace también más fácil las hemorroides.

La recomendación es hacer caca en cuclillas o al menos, utilizar un banco para los pies para favorecer el ángulo del recto en la deposición.

¿Y de los laxantes, enemas, qué decir?

Dependiendo de la causa, el médico puede prescribir ablandadores de las heces como la lactulosa o el sulfato de magnesio u otros fármacos como los enemas. Pero para este tipo de fármacos, consultad al médico antes de administrarlos.

El cuerpo es sabio, y primero hay que probar a tenderle una mano a la naturaleza y en este caso, a la acción de la gravedad.

 

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( Foto prestada de http://www.fitnessrevolucionario.com)

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Peligros de la fructosa refinada y dónde la encontramos a diario

¿Dónde encontramos la fructosa refinada? ¿Qué efectos provoca y qué la diferencia del azúcar normal?

Cuando hablé del azúcar y sus peligros, me refería no sólo a la glucosa sino sobre todo al azúcar presente hoy en los productos industriales, la fructosa refinada.

Al contrario de las frutas y verduras, que también llevan fructosa, esta fructosa no está refinada y nos beneficiamos además de los efectos de la fibra que acompaña.

Sin embargo, la industria ha conseguido con el proceso de refinado eliminar esa fibra y dejar sólo la parte que da el dulce de manera tan barata y potente a los productos que más se consumen en la actualidad en las sociedades occidentales.

Bollitos en paquetes, cajas de cereales de desayuno, galletas, pan de leche, zumos envasados, batidos, refrescos, lácteos en botes… Así a simple vista, cualquier desayuno o merienda de los que toman los niñ@s y adolescentes  a diario.

¿Por qué la fructosa refinada es peor que la glucosa o incluso que el azúcar de mesa(glucosa+fructosa)?

La fructosa entra al hígado a través de un receptor independiente de la insulina y al menos el 50% de la fructosa se convierte en grasa, aumentando la producción de ácidos grasos libres lo cual aumenta a su vez desarrollo de resistencia a la insulina (DIABETES). Además, su consumo está relacionado con el síndrome metabólico ( Hipertensión, sobrepeso u obesidad sobre todo a nivel abdominal, diabetes y cáncer).

Otra alteración  que provoca el consumo de fructosa refinada es la pérdida de memoria asociada al hipocampo ya que al igual que el estrés crónico, destruye neuronas y conexiones neuronales.

Estos desórdenes metabólicos pueden ser revertidos con una dieta alta en ácidos grasos Omega 3 y DHA. El Omega 3 y DHA se encuentra principalmente en los pescados azules ( salmón, sardinas, caballa) que NO sean de piscifactoría. El Omega 3 lo obtienen los peces de las rocas, de las algas y de los crustáceos. Ninguno de estos elementos está presente en los pescados de acuicultura, por lo que no son igual de nutritivos. Por lo tanto, en la pescadería preguntad por peces de pesca extractiva.

Además, también podemos encontrar Omega 3 en las semillas de lino          (preferible comer molidas porque si no, no se absorben. En el caso de ser consumidas enteras, tendrían efecto laxante. La carne y huevos de animales criados en libertad también tienen Omega 3, en especial las vísceras pero sólo aconsejo comerlas si son animales criados en libertad. Los animales de granja tienen antibióticos y las vacas, hormonas de crecimiento, que pasan en especial a las vísceras y a la leche.

( Si no se ingiere con la dieta, podrían tomarse suplementos sobre todo para personas que toman muchos productos industrializados. Claro que, ¿ no será mejor no tomar tantos paquetitos de comida y comer más comida real en lugar de gastar en suplementos?)

Otro gran problema de la fructosa refinada en el cerebro es que inhibe las hormonas que nos indican saciedad (leptina) y el hambre (grelina) por lo que el cerebro se confunde y piensa que todo el tiempo tiene hambre ( puede comer siempre que se le ofrece comida) y no llega a llenarse nunca ( por eso siempre hay hueco para bollos, galletas…).

Y desgraciadamente, la fructosa refinada en el hígado de un niño tiene el mismo efecto que el alcohol en el hígado de un adulto. El pediatra Robert A.Lustig habla de ese efecto en uno de sus muchos artículos.

¿Qué propongo?

Limitar la fructosa refinada de nuestras vidas y sobre todo de las de nuestros niñ@s y adolescentes.

No olvidéis que si se la quitamos a ellos pero sigue habiendo en casa, parece que les estamos castigando; el cambio de estilo de vida debe ser para toda la familia.

No se trata de tener un hermanito diabético, a papá con el colesterol alto y mamá con hipertensión, sino de evitar cualquiera de esas enfermedades.

¿Cómo?

A través de la alimentación y del ejercicio físico.

  • Disminuir poco a poco la cantidad de zumos envasados, batidos, bollos industriales, paquetitos de cereales, bolsas de snacks, pan de leche o similares.
  • Aumentar el consumo de verduras y frutas (si alguna vez toman un zumo, que sea natural, hecho en casa, pero tampoco todos los días; al desaprovechar la fibra, no deja de interpretarse como fructosa para el organismo. Eso sí, al menos no tiene fructosa añadida). El resto del tiempo, agua, agua y más agua. Se puede echar el jugo de un limón o rodajas de fruta para darle otro sabor así como hacer infusiones con rooibos (hay de muchos sabores y lo pueden tomar sin problema ya que no tiene teína)
  • Modificar los desayunos y meriendas que les damos a los niñ@s y adolescentes. Hay múltiples ideas saludables; es cuestión de echarle imaginación y poco a poco de cambiar los hábitos.
  • Ser condescendientes; no pasa nada por tomar un trozo de tarta en un cumpleaños o por tomar un bollo un día de vez en cuando ( que no significa todos los fines de semana), pero que la excepción no sea la norma.
    • Tener naturalidad; no pasa nada porque lleven meriendas distintas al colegio; el primer día, será la novedad, pero como los niños son como esponjas que todo absorben, al final, habrá otros que vayan cambiando también las suyas. Además, el hecho de ver comida distinta, hace que les apetezca probar,y es la manera fácil de poder ir introduciéndolas. Y si hay que ser ” el raro”, pues ya veréis como poco a poco, habrá más raros o al menos, enfermarán menos que “los normales”.
  • Sed originales y dedicar tiempo; quizás una zanahoria cruda partida por la mitad no les atraiga, pero si mandamos una bolsita con trozitos de zanahoria y plátano o crema de aguacate con cacao 100% y avellanas ( ¡parece Nocilla®!), tomates cherry con queso fresco, etc etc etc.

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No gastamos en comida ( ni dinero ni tiempo), invertimos en salud.

Menstruación dolorosa ¿ Es normal? Sí, mi abuela las tenía, mi madre también… ¿o igual no es tan normal?

Este post va dedicado a las muchas adolescentes que pasan todos los meses por mi consulta con dolores menstruales y sobre todo a su familia.
Se “calman” con un antiinflamatorio que dependiendo de los casos, hay que ir aumentando en la escala porque cada vez el dolor es más intenso y cada vez el fármaco les hace menos efecto. Combinamos con terapia de calor seco aplicado en la zona abdominal o lumbar pero en el siguiente ciclo, el dolor reaparece.
Y sí, es cierto que los fármacos ayudan, pero ¿de verdad tienen que depender nuestras adolescentes de un fármaco toda su vida reproductiva?
El síndrome premenstrual (SMP) se caracteriza por dolor en la zona inferior del abdomen, dolor en la zona lumbar de la espalda, cambios de humor, propensión a estar más irritable o sensible con ganas de llorar y tensión en las mamas.
Aunque puede tener un componente genético, no hay por qué normalizar la situación. Los genes echan las cartas pero somos nosotros quiénes las jugamos.
Pero cómo podemos modificar o actúar sobre los genes que nos predisponen, en este caso a tener reglas dolorosas?
Cuando una adolescente sufre con frecuencia SMP, es probable que su sistema hormonal esté alterado.
Aunque las hormonas sintéticas pueden ayudar en estos casos y son responsables de la eliminación de los dolores menstruales así como del acné juvenil, es importante conocer sus pros y contras, en especial sus efectos secundarios acumulativos a largo plazo.
Si la administración de hormonas se realiza durante poco tiempo y supervisada bajo control médico, podría ser una solución rápida a corto plazo, pero el desorden hormonal seguirá presente, por lo que: ¿arreglamos el síntoma ( dolores menstruales) o la causa (alteración hormonal)?
Vayamos a la raíz del problema.
Si el sistema hormonal está alterado, las menstruaciones serán dolorosas. En la actualidad, la manera más natural de influir sobre las hormonas es a través del estilo de vida.
Un estilo de vida adecuado con la alimentación, el ejercicio físico y el descanso.
En cuanto a la alimentación, los disruptores endocrinos más habituales que pueden causar alteración hormonal son los cereales ( en especial el trigo por el gluten y su manipulación constante) y los azúcares (responsables también del acné juvenil).
Por otro lado, los lácteos sobre todo de mamíferos que estén hormonados, también impactan en la salud hormonal de las niñas y adolescentes. Y siendo aún más precisos, el pollo y la carne de mamíferos hormonados también influye.
Recomendaciones:
– Evitar los cereales en la alimentación de adolescentes con SMP sobre todo el gluten. (pan, cereales de desayuno, bollos, pizzas, pasta)
– Disminuir el consumo de azúcares en especial azúcares refinados (azúcar blanco o moreno (teñido), cacao soluble a menos que sea puro, bollería en especial la industrial, pan, cereales ( sí, los cereales integrales de desayuno están repletos de azúcar y no previenen el estreñimiento), zumos ( tanto caseros como industriales), etc.
– Tomar lácteos de oveja o cabra ( por estar más controlados y no ser hormonados en la mayoría de los casos). Si se toman lácteos de vaca, que sean ecológicos o que aseguren que el animal no ha sido hormonado.

– Tomar productos cárnicos de mamíferos o de pollo que sean ecológicos o que nos aseguren que no han sido hormonados.

-Evitar las comidas altas en sodio y si es necesario, reforzar con suplementos de magnesio.

-Dado que los complementos naturales como fenogreco, camomila, zinc, vitamina B1… no han demostrado tener mejores efectos que los antiinflamatorios como ibuprofeno, naproxeno… por sus efectos secundarios, mi recomendación es preferir optar por los naturales como los citados.

El ejercicio físico es muy importante para mejorar la circulación sangúinea y tiene un impacto directo en el sistema hormonal provocando mayor relajación y disminución del dolor al activar vías de dopamina y de reducción de la inflamación así como de endorfinas (opiáceos endógenos); el efecto es similar a tomar un paracetamol/ ibuprofeno pero de manera natural.
El tipo de ejercicio físico es libre, a elección de la adolescente. Lo ideal es que le guste, le motive, le relaje y sobre todo, le distraiga.
El dolor tiene un importante papel mental y la distracción es una de las técnicas empleadas para reducirlo.
Con respecto al descanso, es importante durante los días previos y durante la menstruación, que descansen y duerman lo que necesiten y evitar sobrecargarles si están cansadas.

Un descanso adecuado disminuirá los dolores asociados.

Paulatinamente el ciclo hormonal se irá restaurando y los dolores deberían tender a ser más esporádicos y menos intensos.

En cualquier caso, si llevando un estilo de vida adecuado no remiten, habrá que pedir consejo al médico pero antes de iniciar una terapia con hormonas, es importante conocer sus efectos secundarios sobre todo ante un uso continuado y recordar que la clave es restaurar el sistema desde el inicio, no solucionar su fallo cada mes.