Me duelen los talones al caminar, correr o saltar. Enfermedad de Sever o Fascitis plantar

Cada curso escolar hay varios niñ@s que refieren dolor en los talones al caminar pero sobre todo, al saltar y correr.

Mi pregunta suele ser si se han caído o si se han torcido el tobillo. Ante la respuesta negativa, siempre suelo sospechar de fascitis plantar o también conocida como Enfermedad de Sever.

A principios del S.XX, Sever describió una enfermedad en niños de 8- 15 años muy activos físicamente o con sobrepeso- obesidad. En la enfermedad de Sever se produce una inflamación del calcáneo por elongación de los tendones causada por una amortiguación inadecuada y dada la inflamación, cada vez que hay rebote, se produce dolor. Es por ello, que los deportes que más dolor provocan en esta lesión son correr y saltar.

 

Por ahora, el tratamiento podológico en estos casos contempla la inserción en el zapato de una talonera, la inserción en el zapato de prótesis prefabricadas o simplemente el reposo deportivo sobre todo de deportes de impacto y observar la evolución.

 

El tratamiento médico se completa con la administración de antiinflamatorios orales tipo ibuprofeno para reducir dolor e inflamación.

Recientes estudios sistemáticos controlados al respecto, determinan que distintos tratamientos utilizados hasta ahora son igual de efectivos y que el médico debe pactar con los padres y el niñ@ la mejor elección en base a sus preferencias y comodidad.

 

Desde la década de los 90, Michael Jordan y la NBA entre otros muchos deportistas de élite, lucieron bonitas zapatillas en los anuncios de televisión con gran amortiguación en la parte trasera. Cámaras de aire o de gel eran recomendadas para prevenir lesiones como la citada. De hecho, yo misma como enfermera escolar recomendé ese tipo de zapatillas no hace muchos años basándose en las recomendaciones oficiales de traumatólogos y pediatras.
Sin embargo,  la corriente deportiva de minimalismo o barefoot “pies descalzos” no opina lo mismo y ofrecen sus propias investigaciones que demuestran que la amortiguación en las zapatillas predispone a “talonear” al correr y saltar. Es decir, a dejar caer el apoyo sobre los talones en lugar de sobre la base de los dedos.
El máximo exponente de esta corriente es el Instituto Earthing que propugna que caminar descalzos tiene beneficios generales en la salud centrándose en la inflamación de tejidos y articulaciones así como en mejorar el corazón y la viscosidad de la sangre.

 

El mejor lugar para caminar descalzo es la playa o cerca del mar por los beneficios que aporta el agua del mar. Si no es posible, el contacto con la tierra del pasto también es beneficioso.

 

Personas con fascitis plantar que no podían correr por el dolor que les provocaba, se vieron beneficiadas al modificar su manera de correr y cambiar de tipo de zapatillas o incluso correr con zapatillas tipo huaraches o descalzos.

 

Así que a partir de ahora, quizás debamos replantearnos cuando decimos a los niñ@s que se pongan los zapatos porque van a enfermar, porque quizás sea el hecho de llevar zapatos el que no les permita estar más sanos.
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